La nueva concepción de la raza.
Cuando se habla de NS comúnmente se agrega el adjetivo racista o xenofóbico, y esto no está lejos de la realidad histórica de la doctrina NS alemana, pero como principio debe entenderse este concepto de una forma más filosófica.
Sería ridículo pensar en la pureza de la raza chilena o en el patrimonio genético superior de los chilenos por sobre otros, ya que nuestro origen español no es puro, luego nos mestizamos y actualmente podemos encontrar compatriotas con genes taiwaneses, por ejemplo. Pero ¿qué es lo que nos hace chilenos?, no es el registro civil lo que nos da la respuesta que nos convence, sino una fuerza de amor hacia este país que nos mueve a desarrollarlo, cuidarlo, gritarlo en el extranjero, dibujarlo para mostrarlo, cantarlo como la canción de la victoria.
Es la pasión por este país que nos acoge lo que nos hace chilenos, aquí estamos, aquí estamos trabajando por la sociedad que soñamos. No todos pertenecemos al mismo estrato social, no todos tenemos la misma religión, no todos nos conocemos, pero todos queremos lo mejor para los nuestros y eso lo podemos proyectar en la sociedad que aquí estamos construyendo. Por lo tanto, el sentimiento nacionalista (amor por la patria que queremos construir) es el que nos une y nos mueve.
Es el nacionalismo que sentimos por nuestro país, lo que nos diferencia de los demás pueblos, una cultura única por más parecida que sea a las vecinas, es esa distinción lo que el NS toma como principio de raza.
No vasta, para esta concepción de raza, el nacer o vivir en un país, ni siquiera es necesario haber nacido en él. Para pertenecer a la raza chilena hay que amar a la patria como a tu prójimo y como a uno mismo, comprometerse altruistamente a trabajar por el país. Es por esto que un inmigrante ilegal no es bienvenido por la raza chilena, ya que por el solo hecho de ser ilegal falta el respeto, por ser ilegal demuestra que no existe ningún compromiso o amor a Chile, no trabajará con nosotros con el mismo espíritu, no quiere el bien para los nuestros, quiere el bien propio, no es altruista.
Bienvenidos sean todos los que vengan promovidos por el deseo se prosperar y ser parte activa de nuestro país, que quieran disfrutar de sus bondades de éste y a cambio trabajen junto a nosotros ayudándonos, que nosotros también les ayudaremos.
En definitiva, la raza chilena entendida de forma esencial, es adquirida y se demuestra. Alguien que no demuestre amor al trabajo por su sociedad, su patria, no es digno de habitarla, haya o no nacido en ella.
Sería ridículo pensar en la pureza de la raza chilena o en el patrimonio genético superior de los chilenos por sobre otros, ya que nuestro origen español no es puro, luego nos mestizamos y actualmente podemos encontrar compatriotas con genes taiwaneses, por ejemplo. Pero ¿qué es lo que nos hace chilenos?, no es el registro civil lo que nos da la respuesta que nos convence, sino una fuerza de amor hacia este país que nos mueve a desarrollarlo, cuidarlo, gritarlo en el extranjero, dibujarlo para mostrarlo, cantarlo como la canción de la victoria.
Es la pasión por este país que nos acoge lo que nos hace chilenos, aquí estamos, aquí estamos trabajando por la sociedad que soñamos. No todos pertenecemos al mismo estrato social, no todos tenemos la misma religión, no todos nos conocemos, pero todos queremos lo mejor para los nuestros y eso lo podemos proyectar en la sociedad que aquí estamos construyendo. Por lo tanto, el sentimiento nacionalista (amor por la patria que queremos construir) es el que nos une y nos mueve.
Es el nacionalismo que sentimos por nuestro país, lo que nos diferencia de los demás pueblos, una cultura única por más parecida que sea a las vecinas, es esa distinción lo que el NS toma como principio de raza.
No vasta, para esta concepción de raza, el nacer o vivir en un país, ni siquiera es necesario haber nacido en él. Para pertenecer a la raza chilena hay que amar a la patria como a tu prójimo y como a uno mismo, comprometerse altruistamente a trabajar por el país. Es por esto que un inmigrante ilegal no es bienvenido por la raza chilena, ya que por el solo hecho de ser ilegal falta el respeto, por ser ilegal demuestra que no existe ningún compromiso o amor a Chile, no trabajará con nosotros con el mismo espíritu, no quiere el bien para los nuestros, quiere el bien propio, no es altruista.
Bienvenidos sean todos los que vengan promovidos por el deseo se prosperar y ser parte activa de nuestro país, que quieran disfrutar de sus bondades de éste y a cambio trabajen junto a nosotros ayudándonos, que nosotros también les ayudaremos.
En definitiva, la raza chilena entendida de forma esencial, es adquirida y se demuestra. Alguien que no demuestre amor al trabajo por su sociedad, su patria, no es digno de habitarla, haya o no nacido en ella.
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